Algas (II): Importancia en la alimentación.

En la entrada anterior hablábamos de forma general de las algas, hoy nos centramos en su importancia para la alimentación. Las algas marinas pueden, y probablemente deben, ser un elemento fundamental dentro de una dieta saludable y así lo ha sido para muchas sociedades del mundo, antiguamente  y en la actualidad. Su uso ha estado muy extendido dentro de las llamadas civilizaciones orientales, por la importancia de las algas como alimento para fortalecer la sangre, el corazón y el sistema circulatorio, pero también se han utilizado en zonas de Europa, Canadá y Sudamérica.

Estos vegetales, considerados por algunos “las verduras del mar”, son abundantes y saludables. Este es un factor importante puesto que, al crecer en el mar, son unos vegetales mucho más ricos en minerales que las hortalizas de tierra seca tradicionales.  Son un alimento de alto valor nutritivo, que nos proporcionan gran cantidad de vitaminas, siendo, además, las verduras con más alto contenido en  oligoelementos. Así, son ricas en yodo, hierro, cobalto, magnesio, calcio, fósforo y potasio. Oligoelementos como el cinc, necesario para la correcta secreción y asimilación de la insulina, el hierro y el cobalto, encargados de evitar la anemia, o el silicio y el calcio, imprescindibles para fortificar los huesos, uñas, piel y cabello se encuentran presentes en las algas.

Como ejemplos se pueden señalar que las algas proporcionan el doble de hierro que las lentejas, 14 veces más calcio que la leche o que un gramo diario de alga Kombu obtenemos el aporte suficiente de yodo para garantizar el equilibrio de las glándulas endocrinas. Una cucharada sopera diaria de algas abastece al organismo de todos los minerales y oligoelementos esenciales indispensables para un correcto metabolismo celular.

Las algas poseen la capacidad de equilibrar el organismo, la circulación sanguínea, los intercambios minerales y la eliminación de toxinas. Son ricas también  en yodo, azufre, sodio, flúor o litio por lo que son idóneas para la remineralización y el fortalecimiento de los huesos. Contienen principalmente vitamina E, A y B12, ésta última ausente prácticamente en los vegetales terrestres. Ricas en fibra, favorecen el tránsito intestinal y tienen un bajo contenido en grasas con lo que funcionan como un buen depurativo.

El alto contenido de algunas algas en vitamina B12 lo convierte en un elemento fundamental dentro de las dietas vegetarianas estrictas puesto que esta vitamina no se haya presente dentro de las frutas y vegetales. Esta vitamina se ha convertido en campo de lucha entre los que defienden la perfecta composición nutricional de algunas dietas vegetarianas y los que mantienen que es necesario complementarla con otros alimentos que incluyan esta vitamina. En otra entrada analizaremos más detenidamente este punto.

La riqueza en clorofila de las algas; Las más ricas son las algas azules espirulina y Klamath. Continuar leyendo “Algas (II): Importancia en la alimentación.”

Algas (I)

Es necesario hablar de unos de los alimentos más importantes que existen y que, sin embargo, no encuentran acomodo dentro de los hábitos alimenticios de algunas sociedades: las algas. Los motivos que llevan a que un tipo de alimentos de tan alto valor nutricional no sean aceptados, a veces incluso con obstinación e ironía, por parte de una buena parte de la población de algunos países, son bastante complejos y los intentaremos analizar en una entrada posterior. Hoy nos centramos en las algas de forma general y mañana nos dedicaremos a las algas y su importancia en la alimentación.

Para comenzar, se llaman algas a diversos organismos fotosintetizadores de organización sencilla que viven en el agua o en ambientes muy húmedos. Muchas algas son unicelulares microscópicas, otras son coloniales y algunas han desarrollado anatomías complejas, incluso con tejidos diferenciados.

Probablemente, el primer uso de las algas por parte de la especie humana fue como alimento. Aunque el uso alimentario de los vegetales marinos está documentado desde el año 600 a de C en los países mediterráneos, se han encontrado datos de su inclusión en la alimentación humana que datan de 10.000 años atrás, en Oriente, especialmente en Japón, donde las algas pueden llegar a constituir el 25% de la dieta. Actualmente, tienen muy diversas utilidades: con fines medicinales, como abonos, en la fabricación de piensos de animales, como parte de muchos de los aditivos utilizados en los productos de alimentación preparada e higiene, son también utilizados conflictivamente como biocombustible o en la limpieza de aguas residuales terciarias.

Las algas siguen sus ciclos sin necesidad de siembras, trasplantes, abonos, riegos, ni tratamientos con pesticidas. Continuar leyendo “Algas (I)”