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Entrevista a José María Ordovás en 2013

25 de octubre de 2013

entrevista José María OrdovásEstas semanas está de moda José María Ordovás, que presenta su nuevo libro, Nutrigenómica: La nueva ciencia del bienestar, publicado a finales de septiembre del 2013.

Hace unas semanas os recomendábamos echar un vistazo a la conferencia de José María Ordovás en la sesiones TED Sol, organizadas en Madrid por la prestigiosa organización cuyas charlas son vistas a lo largo y ancho del planeta.

José María Ordovás Muñoz (1956, Zaragoza, España) es catedrático de nutrición, pionero y uno de los mejores especialistas en nutrigenética y nutrigenómica. Es director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston, Estados Unidos), director científico del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) e investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en España. Aquí podéis encontrar el artículo de la wikipedia sobre José María Ordovás.

Entrevista a José María Ordovás en 2013

Esta semana ha aparecido una entrevista a Ordovás en el portal de internet Jot Down, de la que se pueden rescatar algunas informaciones interesantes. En ella habla sobre la alimentación tradicional y como la profunda sabiduría oculta en ella está desapareciendo en nuestros días,

“antes comíamos lo que teníamos y a través de generaciones conseguimos hacerlo bastante bien, dentro de lo que cabe, con los alimentos que teníamos a nuestra disposición y además de una forma estacional. Ahora, sin embargo, existe una gran confusión. Digamos que en nuestro entorno tenemos esa cornucopia delante de nosotros: podemos escoger lo que queramos y prácticamente cuando queramos, es una decisión personal, el comer más o menos saludable. No es como antes, cuando comías lo que podías, y además basado en las tradiciones. Estamos continuamente enfrentados al concepto de alimentos buenos y alimentos malos, lo cual a mí me disgusta, dado que el único alimento malo es el que te envenena

sobre cómo han podido influir las dietas en la evolución de la especie, sobre una concepción global de la salud que incluya el bienestar emocional, de la que nos alejamos más cada día,

Se han encontrado zonas en el planeta, las zonas azules, donde existen concentraciones elevadas de centenarios. La más cercana creo que es Cerdeña, pero luego todos sabemos de Okinawa, de Nicoya en Costa Rica, de Icaria en Grecia y de Loma Linda en California. Cuando uno busca el nexo en común, cuál es la panacea que les lleva a esa longevidad. En cada sitio la gente come de una manera diferente. Sin embargo, lo que sí que he deducido, es que el sentirse de alguna manera útil, el tener una razón para vivir, es el factor unificador. No es algo que ocurra solo durante la vejez, sino durante toda la vida; son personas que han estado muy activas, muy comprometidas socialmente, integradas.”

Si bien, aquí es necesario hacer una importante puntualización, también se encontraron patrones alimenticios comunes en estas poblaciones, a pesar de que sus declaraciones puedan hacer pensar lo contrario. Y esos patrones no están alejados de las recomendaciones de las pirámides alimenticias que nuestras instituciones promueven y que tan alejadas están de las dietas de nuestras comunidades actualmente. Aquí os dejo el enlace a nuestro artículo sobre la Dieta Okinawa, en la que profundizamos un poco en esto.

En la entrevista, José María Ordovás Muñoz, presenta su concepción del alcance de la nutrigénomica y de los nuevos campos de conocimiento que está emergiendo como la epigenética o la cronobiología

La Tierra sigue rotando alrededor de sí misma cada veinticuatro horas. Todo organismo vivo tiene unos ritmos totalmente engranados, no importa si se trata de un mecanismo que vive en un lago abisal que nunca ha visto la luz del sol o de nosotros mismos, nuestros hábitos ancestrales han venido marcados por la luz y la oscuridad. Todos los seres vivos tenemos un mecanismo celular que determina que nosotros seamos cada hora del día metabólicamente diferentes para ajustarnos a esos ritmos que han estado con nosotros desde siempre y que son inmutables. Su estudio se conoce como cronobiología. Sin embargo, a pesar de ese entorno astral inmutable, nosotros estamos cambiando. Ya no nos regimos en nuestro comportamiento por la luz o la oscuridad. La hemos «domesticado». No solamente estamos hablando de ritmos circadianos; el verano, el invierno, las estaciones en general, ya no tienen el significado que tenían antes. Podemos comer cualquier clase de alimento en cualquier época del año como resultado de la globalización. Sin embargo, nuestro metabolismo está diseñado para que en el invierno o a una hora determinada del día seamos de una determinada manera. Es algo que se está perdiendo”.

Una entrevista interesante que aquí podéis encontrar completa:

Entrevista a Ordovás en Jot Down

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