Receta de pimientos asados
Los pimientos asados son un alimento delicioso que puede combinar a la perfección con otros muchos alimentos para hacer diferentes ensaladas o guarniciones. Hoy os indicamos una sencilla forma de preparar los pimientos asados. Sencilla pero un poco laboriosa, eso sí, que pelar los pimientos y trocearlos como queremos puede llevar su tiempo. El resultado compensa.
En realidad, asar pimientos es muy sencillo:
Precalentamos el horno a 180-200º.
Mientras lavamos bien los pimientos y los secamos.
Untamos los pimientos en aceite de oliva y los aliñamos con un poco de sal.
Se meten los pimientos en la fuente del horno sobre una base de papel de aluminio.
Se dejan hasta que los pimientos estén tiernos, dándoles vuelta de vez en cuando. Dependiendo del horno y de la temperatura a la que lo tengamos, el tiempo de asado puede ir desde media hora hasta 50 minutos.
Tanto el color como la textura de los pimientos son buenos indicadores- la piel empieza a separarse y los pimientos se doran-.
Los sacamos del horno y los envolvemos en papel de periódico hasta que estén templados. En ese momento, los pelamos, les quitamos las pepitas y los cortamos a nuestro gusto- normalmente se preparan en tiras de 1cm de ancho-.
Una vez asados los pimientos se pueden utilizar para hacer diferentes ensaladas- como la de ventresca con pimientos asados-, una escalivada o se pueden conservar sumergidos en aceite de oliva para ir picando de vez en cuando. Una delicia, en cualquier modo.

Es conveniente utilizar pimientos de varios colores puesto que los nutrientes de cada uno varían con el color y podemos conseguir un plato más completo si los combinamos.


