La dieta mediterránea hoy en España
Un estudio realizado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) confirma la evidencia que vemos: Los españoles han dado la espalda a la dieta mediterránea.
Sin entrar mucho a valorar qué es y que estructura tiene esa mítica dieta mediterránea, que más bien parece una referencia del buen comer que una dieta real, lo que parece cada vez más claro es que no sólo se come peor cada día sino que, más grave aún, estamos perdiendo el conocimiento de lo que es una buena alimentación, ese conocimiento que las madres de la generación anterior tenían in-corporado.
Según este estudio, los españoles comemos demasiadas proteínas y grasas y demasiada poca fruta , verdura o cereales integrales.
“Un ciudadano consume al día unos 164 gramos de carne, de media, y lo aconsejable sería que lo hiciese de forma ocasional”, explicó Sabrido, presidente de la AESAN. Además, alrededor de un 30% de los encuestados comía bollería industrial a diario…
Me parece que hay una evidencia de fondo que o no se presenta como evidencia o se le da un valor muy bajo en comparación con el otorgado al disfrute del ser humano moderno: nuestros cuerpos humanos están continuamente regenerándose a partir de los alimentos que ingerimos. El famoso somos lo que comemos no es un juego de palabras, es un hecho.
Enfermedades crónicas tan habituales en nuestras sociedades como la diabetes, el cáncer o las enfermedades cardiovasculares ya han sido científicamente relacionadas con una nutrición deficiente.
Cuando no comemos las suficientes verduras y frutas no estamos proporcionando a nuestro organismo lo que necesita para su correcto funcionamiento. Cuando comemos demasiadas proteínas o grasas más vale que disfrutemos del atracón porque nosotros, nuestro cuerpo, que viene a ser lo mismo, los sufriremos.
Alma y cuerpo, bonita dualidad cuyo calado en nuestra forma de ver el mundo atraviesa miles de fronteras y una de ellas es, desde luego, la de la alimentación.
Fuente foto: hydra.es