1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin Votos)
Cargando…

Presencia de metales pesados en el pescado

25 de enero de 2011

atun-y-metales-pesados

Desde hace varios siglos, con el desarrollo de la revolución industrial y de las distintas ramas científicas, las sociedades, principalmente las occidentales, comenzaron un despegue tecnológico unido a la manipulación del entorno.

Desde finales del siglo XX se ha ido desarrollando progresivamente el conocimiento de los efectos de ese desarrollo tanto en el planeta como, por extensión, en el ser humano. Las relaciones entre ser humano y naturaleza se han ido transformando, al menos conceptualmente. Ya no es posible considerar la naturaleza como una fuente inagotable de recursos de los que el ser humano se apropia para su beneficio. Hoy en día parece evidente que el ser humano forma parte de esa naturaleza que modifica y que, al modificarla, se modifica a sí mismo.

No es este el foro para entrar en un análisis metafísico de esta unión del ser humano con su entorno pero sí para hablar de las relaciones materiales que se establecen. En el caso que nos ocupa hoy, de cómo la contaminación medioambiental acaba repercutiendo en una contaminación de los seres vivos que habitan ese ambiente.

emision-de-materiales-pesados

“De todos los animales, el que tiene ahora más contaminantes en el cuerpo eres tú”, dice Nicolás Olea, de la Universidad de Granada, que investiga la presencia de contaminantes en el organismo.

El organismo humano es un organismo que, según el conocimiento público actual, no es capaz de eliminar muchos de los metales pesados y compuestos químicos persistentes que va incorporando a lo largo de la vida. Por tanto, estos compuestos se transmiten a través de la placenta y de la leche materna a las nuevas remesas de humanos, pasando a formar parte de ellos. Los efectos tóxicos en el organismo producido por su presencia, incluso en cantidades bajas, no son del todo conocidos pero cada vez hay más evidencias de su influencia en el desarrollo cognitivo y en la salud en general.

Ver  Bondades de la dieta mediterránea

El ser humano, que se sitúa en la cúspide de la cadena trófica va acumulando, a través de la dieta, por ejemplo, los residuos presentes en muchas otras especies, tanto animales como vegetales. Este es el caso del pescado, que ocupa un nivel semejante al del ser humano pero en el ambiente marino.

Los pescados, especialmente en el caso de los grandes peces, acumulan materiales pesados, como por ejemplo, mercurio, a través de su alimentación de peces más pequeños que, a su vez, lo incorporan de los microorganismos marinos que transforman el mercurio del suelo y la atmósfera, llevado por el agua de la lluvia hasta el mar, en metilmercurio.

Por su interés, recogemos textualmente parte del artículo, aparecido en el diario español El País, en el que se inspira el nuestro:

“Los epidemiólogos, por lo pronto, investigan la relación entre exposición a contaminantes y enfermedades como cáncer, diabetes, endometriosis, infertilidad, malformaciones genitourinarias, depresión inmunológica, asma, Alzhéimer y Parkinson. […]

Los investigadores también están observando en los últimos años que la baja concentración de estos compuestos en el organismo no garantiza su inocuidad. El llamado mito de las dosis bajas está cayendo.

“Tanto en animales como en humanos se han visto efectos adversos de los contaminantes a las dosis tradicionalmente llamadas bajas”, explica Miquel Porta, catedrático de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Barcelona e investigador del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas (IMIM). “Estrictamente, estas dosis no son bajas: las concentraciones o niveles en sangre o en líquido amniótico, por ejemplo, son tan altas como las de nuestras propias hormonas naturales, y a menudo mucho más”. Hasta ahora se aceptaba que estos compuestos debían presentarse a dosis más elevadas para alterar funciones fisiológicas en el organismo, “pero eso está en revisión”, dice Porta.

Ver  Transgénicos, bancos de semillas y democracia.

lactancia-y-metales-pesados

A este experto no le tranquiliza saber que en la mayor parte de los alimentos estos compuestos no superan los niveles considerados seguros por las agencias de seguridad alimentaria y la OMS. “A menudo los niveles legales se establecen simplemente para que los alimentos puedan llegar a nuestra mesa”, señala Porta. “Pero nadie nos puede asegurar que las concentraciones que tiene una parte importante de la población sean seguras; a mí, como médico, me parecen muy preocupantes”. […]

Es una de las muchas cuestiones aún pendientes de estudiar. Los investigadores se preguntan, por ejemplo, cómo interfieren los tóxicos ambientales con la acción de los genes. Algunos datos apuntan a que el arsénico, el cadmio y los pesticidas organoclorados podrían apagar genes supresores de tumores, y encender genes con precisamente la acción opuesta.”

A la vista de todas estas informaciones que van surgiendo cada vez parece más evidente la necesidad de una estrategia humana conjunta. Un problema es que actuar para evitar este tipo de situaciones choca con los intereses económicos de la mayor parte de las empresas cuyo margen de influencia en las decisiones políticas las conocemos todos y todas de sobra.

La eterna pregunta de filósofos y activistas políticos: ¿Qué hacer? Resuena de nuevo con fuerza. Para empezar quizás sea buena idea no consumir demasiados de los grandes pescados mientras se dedica un poco de tiempo a pensar en estas cuestiones de importancia política fundamental.

Fuente fotos:

http://www.ecoactualidad.com/wp-content/uploads/2008/12/atun2.jpg

http://4.bp.blogspot.com/_TZArD97vPWk/Swb3Q-qws2I/AAAAAAAAAgI/N8_UOcJX01E/s1600/zonasaturada03.jpg

http://www.crecebebe.com/wp-content/uploads/El-peso-del-lactante.jpg

Otros articulos

Ver  Documental completo: Nosotros alimentamos al mundo
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin Votos)
Cargando…

Un comentario a Presencia de metales pesados en el pescado

  1. Yo no estoy convencido con lo aqui reflejado, pienso sinceramente que hay muchos matices que no han podido ser tenidos en cuenta. Pero valoro mucho vuestra exposiciòn, es un buen articulo.
    Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *