Miel

La miel es el producto elaborado por las abejas a partir del néctar de las flores y, en menor medida, de secreciones de partes vivas de las plantas o de excreciones de otros insectos que frecuentan las flores las plantas.
El néctar es un producto perfumado rico en azúcares exudado por los nectarios de la planta, unos órganos de las flores. Mediante la acción de la una enzima, la invertasa, presente en el buche de las abejas, se transforma una parte de la sacarosa en glucosa y frutosa. De este néctar dependen las propiedades físicas, químicas y organolépticas de la miel.
Las abejas depositan su miel en los panales que es de donde la obtienen los apicultores u otros animales, como los osos.
La miel se comporta como una sustancia viva, variando con los años su contenido en sacarosa. Se puede apuntar también que el pH de la miel se mueve en un entorno de 4.

La miel suele tomarse como alimento de desayuno o de merienda, en numerosos postres dulces, endulzando diversas bebidas, como el té o el café, por ejemplo. Su poder endulzante es superior al del azúcar y mucho mayor que el de la sacarosa.
La miel es un alimento fácilmente asimilable por el organismo, gracias a su composición enzimática que ayuda a su digestión y con poder laxante.
COMPOSICIÓN DE LA MIEL
En cuanto a su composición, la miel es principalmente un glúcido de asimilación rápida. Su composición varía en cada miel, pero se pueden apuntar estos valores de referencia:
- 80% de hidratos de carbono en forma de fructosa, glucosa, sacarosa y maltosa.
- 18% agua
- Pequeñas cantidades de sales minerales (<1,5%), aminoácidos (<2%) y vitaminas, enzimas y hormonas (<1,5%)
El valor nutritivo de la miel es fundamentalmente energético, aproximadamente 330 cal/100g. Su aporte vitamínico y en sales minerales suele y debe ser poco significativo dentro de la dieta.
En una entrada posterior nos centraremos en las propiedades y beneficios de la miel, que es un tema un tanto controvertido. Sin embargo conviene señalar ya una advertencia relativa al consumo de miel:
Se recomienda no dar miel a niños menores de un año. Al no estar el sistema digestivo de los niños pequeños suficientemente desarrollado, la mezcla de la miel con los jugos gástricos del niño es un ambiente ideal para las esporas Clostridium botulinum, pudiendo causar botulismo.
Fuente fotos:
http://www.radioserranias.com/fotos/Abejas-y-panal-de-miel-Guadalajara_24432.jpg
http://www.jardinorganico.com.ar/fotos/Miel1.jpg


a mi, lo que verdaderamente me gusta es el orujo de miel, jeje
Pues te animamos, amigo Amargor, a que si conoces alguna receta para hacer orujo de miel (o cualquier otro) nos lo envíes y lo incluiremos en el blog para que todo el mundo disponga de tan importante información.
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